El anunciado buen tiempo y la gran cantidad de nieve acumulada hicieron de este fin de semana uno de los mejores para las siete estaciones de esquí aragonesas, especialmente en el Pirineo.
El cielo se mantuvo despejado durante los dos días, con temperaturas incluso más altas de lo normal, y en total los esquiadores pudieron disfrutar de unos 300 kilómetros practicables.
En Astún, ayer funcionaron 13 remontes, con 43 pistas y 32,5 kilómetros; Candanchú, por su parte, abrió casi toda su estación, con 41 pistas y 24 remontes.
En el caso de los centros de Aramón, Formigal puso en funcionamiento 116 kilómetros esquiables, con 87 de sus pistas y 18 remontes, mientras que Cerler, que celebró el 'Día Mundial del Snowboard', puso en marcha 55 pistas y 65 kilómetros, buena parte de sus instalaciones. La estación del Valle de Benasque registró una inmejorable entrada, y la sesión contó con animación de dj's.
Panticosa, Valdelinares y Javalambre completaron la oferta, con sus centros casi hasta los topes. La estación pirenaica abrió 29 kilómetros, casi toda su extensión.
También esquí de fondo
También estuvieron operativos los centros de esquí de fondo, tanto los 35 kilómetros en Candanchú como los 14,5 de los Llanos del Hospital, en Benasque. La estación de Pi-neta, en Bielsa, habilitó 11 kilómetros para el esquí nórdico con espesores de hasta 40 centímetros.
La gran cantidad de nieve, en todo caso, provocó que se diera la alerta por riesgo 4 de aludes por encima de 2.000 metros.
Fuente: ADN.es