Los aficionados a la nieve que acudan a Formigal, Astún, Candanchú o Valdelinares podrán disfrutar durante este fin de semana de una nieve de buena calidad para el esquí.
Si las precipitaciones previstas para las próximas horas a partir de la cota 1.200 no cambian en exceso las condiciones de la nieve, los aficionados a los deportes blancos podrán disfrutar intensamente del fin de semana, al menos por lo que hace referencia al estado del manto blanco. La nieve ha presentado durante las últimas horas unas condiciones fabulosas, en estado de polvo, circunstancia altamente apreciada por los amantes al esquí alpino, en cualquiera de sus versiones, y también por quienes prefieren deslizarse con las tablas.
Sobre este tipo de nieve el esquí exige, por lo común, menores esfuerzos físicos. Se hace más sencillo y cómodo, utilizando de modo adecuado la técnica correspondiente. Se presta, en definitiva, al disfrute y el goce en cuanto el cielo se abre y el sol brilla a temperaturas bajas. De los balances de pesos y del empleo de la técnica individual se extrae el placer del esquí controlado, poco agresivo, respetuoso con los demás usuarios y, al mismo tiempo, propiciador de un disfrute original que nunca llega cansar.
La nieve-polvo, que viene a resultar la gran deseada para afrontar los descensos más complejos o para llevar a cabo un aprendizaje más seguro, domina en todos los centros invernales aragoneses que están abiertos al público: las estaciones de Formigal, Candanchú, Astún y Valdelinares.
Las estaciones del Pirineo aragonés afrontan este inicio de campaña en las mejores condiciones posibles, con buena calidad de nieve y con unos mantos nivosos muy notables. No hay tampoco calveras, ni se toca piedra, ya se trate de cotas bajas o altas de las estaciones. La posibilidad de esquiar sin preocupación por los esquís es plena. La nieve ha visitado las montañas adelantándose a todas las previsiones y, lo que en años anteriores era casi un regalo navideño, en esta ocasión ha llegado como una promesa otoñal, de un año que puede ser sensacional para el entusiasta de estos deportes después de unas temporadas complejas, en las que la nieve llegaba tarde o en cantidades muy escasas.
Este tempranero inicio de campaña es algo casi histórico, ya que, tal y como reconoce Andrés Pita, responsable de márketing de Astún, "es la fecha de apertura más temprana desde que abrimos las instalaciones en el año 76". Lo mismo ocurre con Formigal, que luce una inmaculada manta blanca de la que no disfrutaban en estas fechas desde hace más de una década. "Hace once años abrimos también un 22 de noviembre, pero con menos nieve. Esta es una buena noticia para todo el 'universo' que gira alrededor del mundo del esquí y el deportista lo ha recibido con muchas ganas. Nosotros estamos muy satisfechos", señala Antonio Gericó, director de la estación de Formigal. El resto de los centros invernales, aunque todavía no han abierto sus puertas, también gozan de mucha nieve y de calidad polvo. Todas están calentando motores y limando los últimos detalles para estar listas entre esta semana y la que viene. Las siguientes en estrenarse, lo harán este fin de semana, serán Candanchú y Valdelinares. En el caso del centro turolense, también reina el optimismo, aunque abrir en fechas tan tempranas para ellos no es una novedad. "Gracias a las bajas temperaturas de Teruel, nosotros siempre abrimos a finales de noviembre", afirma Mario Gómez, director de Javalambre y Valdelinares.
Por otro lado, las previsiones meteorológicas no pueden ser mejores; esta semana va a hacer frío y es muy posible que continúe nevando. En Cerler, la estación más alta del Pirineo Aragonés, las cotas altas están con casi dos metros de nieve y esto es una buena noticia para los amantes de este deporte, pero también representa un enorme espaldarazo al ahorro energético. "Entre los 2.200 y 2.600 metros no va a hacer falta utilizar cañones para fabricar nieve artificial. Todo parece indicar que este año habrá que priorizar menos zonas y esto supone un importante ahorro energético", asegura Jaime Río, responsable de prensa de Cerler.
Fuente: Heraldo.es