La presencia de nieve en las estaciones de esquí de San Isidro, Fuentes de Invierno y Valgrande-Pajares se ha convertido en algo directamente proporcional al número de visitantes en los concejos de Aller y Lena durante los puentes festivos. Si no hay nieve no hay esquiadores, si la nieve es poca -como ocurre desde que se pudieron abrir los complejos invernales-, los visitantes también serán escasos. Así lo confirman los hosteleros alleranos y lenenses, que «otra vez» han visto cómo la escasez de metros esquiables ha «arruinado» el puente festivo de Reyes. El «fracaso» del número de visitantes a las estaciones ya se había dado este invierno durante el Puente de la Constitución y el inicio de las Navidades, también por falta de nieve.
«Tenemos dos apartamentos, y hemos tenido uno cubierto», explica Luis Quintela, de Apartamentos La Llomba -en el municipio allerano-, que señala que «la estación de San Isidro ha salvado el tipo con casi dos kilómetros de nieve, y eso es lo que nos ha salvado; si San Isidro hubiera estado cerrado, nosotros no tendríamos clientes, eso seguro».
Quintela espera, con impaciencia, que «nieve con ganas. Para el próximo viernes apuntan que la cota va a bajar, a ver si es cierto y salvamos el invierno».
Todos los hosteleros están de acuerdo a la hora de valorar la «necesidad» de nieve. «Como no empiece a nevar cuanto antes, vamos a tenerlo crudo para salvar el invierno, que es la época que a nosotros mejores resultados nos da», explica Pilar Mejido, responsable de unos apartamentos rurales cercanos a la estación de esquí de San Isidro. Mejido confirma que «ha sido otro puente festivo perdido; tuvimos mucha gente para el mes de diciembre, para finalizar el año incluso en Nochevieja, pero estos días del fin de semana largo ha habido muy poco movimiento».
Mari Flor Mejido, de Apartamentos El Campal, en el concejo de Aller, apunta que «la gente llama para preguntar si tienes habitaciones libres, pero sólo para eso, porque tienen miedo a reservar y que después no haya nieve suficiente», y añade que «en general no se ha visto mucho movimiento de visitantes por la zona, cosa que otros años sí se podía apreciar».
El otro concejo con estación invernal, Lena, ha «sufrido» los mismos perjuicios que Aller. María Martínez Vivas, regente del hotel de San Feliz, explica que «en esta época del año todos los clientes que vienen son esquiadores a los que les gusta la zona. Los últimos días del año fueron buenos porque hacía buen tiempo y había poca gente, pero ahora todo depende de la nieve».
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